VÍA DE LA PLATA 2006

Un grupo de miembros del C.C. Guardés compuesto por Rodrí, Rafa de Tabagón,  Antonio “portugués”, Antonio Cividanes y Flores, se planteó la idea de realizar el camino de Santiago desde Sevilla, conocido como Vía de la Plata. Tras los preparativos de rigor, la aventura comenzó a principios de septiembre. Éste es el relato de su interesante experiencia, narrado por Flores...

4ª Etapa Alcuéscar-Grimaldo
   

Nos levantamos temprano para evitar el calor del mediodía, después de desayunar nos vamos camino de Casas de Don Antonio, pasamos un puente romano.
El camino nos lleva por un aeródromo que tenemos que cruzar, un letrero dice en letras grandes. “que no se puede cruzas la pista de aterrizaje”, pero en letra pequeña decía: “no afecta al peregrino”, Rafa que había cogido unos metros de ventaja, se desvió y después tubo que dar vuelta. Ahí cogimos agua en un abrevadero con bomba manual.
Como es un terreno favorable enseguida pasamos por Valdesalor, aquí también fallan las flechas pues con las nuevas carreteras las sacaron.

Alfredo charlando con el grupoEl puente romano

Molina de Casas de Don Antonio

   

Pedaleando hacia CáceresEnrique... por la carretera

Llegando al Embalse de Alcántara

Para llegar a Cáceres hay que salvar el Puerto de Camelias, tuvimos suerte que nos acompaño un cacereño en bici y nos llevó al mismo centro de Cáceres, pues la circunvalación nos daría mucha lata poder llegar.  
Como era hora de comer, nos acercamos a comprar algo, yo fue el día que menos comí: dos kiwis y un yogurt de litro, total no llegó a los tres euros y no es por el valor económico, es que no apetecía por el calor.

   

Continuando con el Camino para llegar al embalse de Alcántara, pasamos por Casar de Cáceres y seguimos con “muuuuxo calo”… Estamos deseosos de llegar para tomarnos algo fresquito, pues habíamos cometido el fallo de no proveernos de bebida y eso se paga.
Vamos rodando hasta que nos encontramos una ruta alternativa, carretera o sendero, nosotros decidimos sendero, Enrique se había quedado un poco atrás, nosotros seguimos hasta un punto que le estábamos esperando, él viene por la carretera, entonces bajamos también a ella para llegar lo más rápido posible pues queríamos escapar del sol, era demasiado calor.
Llegamos al embalse y nos dice un automovilista que Enrique había pinchado, le esperamos hasta que llego.

Después continuamos por carretera pues seguíamos sin bebida y el próximo pueblo Cañaveral esta a 12 Km. Las fuerzas de Enrique son justas y le ayudo  para que llegue a Cañaveral. Unas cervezas, si, si unas cervezas nos alivian la sed, en mi vida bebí tanta cerveza.    
A la salida, nos juntamos con unas chicas de Bilbao hasta Grimaldo, que también estaban haciendo el camino.  
Fin de la cuarta etapa.  Esta fue la etapa más dura, sin duda  por el calor.

El grupo de enfermerasEn pelotón

Asaltando una higuera